NECESITAMOS EL COMPROMISO DE LAS CÁMARAS DE COMERCIO, EN LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS
NECESITAMOS
EL COMPROMISO DE LAS CÁMARAS DE COMERCIO,
EN LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS
Es esta época de crisis
económica en el país, donde mas de 500.000 empresas han cerrado, se hace necesaria
una revisión del papel de las Cámaras de Comercio y su aporte a la creación de
empresa y generación de empleo. Estas entidades son delegatarias legales de
funciones públicas, sobre un modelo de colaboración público – privado a través
de las cuales se realizan los fines constitucionales de promoción de la
prosperidad general del empresariado, la libertad de empresa y apoyando la
actividad económica del país.
Según Confecámaras, en
Colombia existen 57 Cámaras de Comercio, financiadas con unas contribuciones de
los empresarios, que muchos consideran un impuesto muy elevado para el servicio
que prestan (mantener actualizada la información mercantil), actividad que se podría
realizar por otro medio, inclusive con la misma DIAN, para no generar mas
costos para los empresarios.
Como lo señala el Banco
Mundial, en los países en vías de desarrollo, el registro mercantil no debe ser
un mecanismo de recaudo de ingresos, mucho menos un negocio, si no, una manera
para formalizar y potencializar las actividades comerciales. Lo que vemos actualmente,
es que las cámaras de comercio enfocan su trabajo y esfuerzo en el recaudo por
la renovación del registro mercantil, los primeros meses de cada año y sus
actividades de apoyo a los empresarios poco han repercutido en el desarrollo de
los mismos y sus empresas.
Otro asunto que es
primordial revisar, es lo salarios de los Gerentes de las Cámaras de Comercio,
como ejemplo la cámara de comercio de Armenia donde su gerente tiene un salario
superior a 18 millones de pesos, o el del comercio de Cali que devenga más de
25 millones, o la cámara de comercio de Duitama que tiene un límite de 20 smlmv,
entre otros gerentes con exorbitantes
salarios; todo esto debería ser algo escandaloso en la condición actual del
país, donde el desempleo esta aumentando y los gastos del estado deben
disminuir.
La decisión no debe ser
acabar con las Cámaras de Comercio, su función de inscripción y publicidad de
la actividad de los comerciantes es necesaria para una actividad mercantil
organizada. Pero es fundamental un mayor control, limites en los salarios de
los directivos, reducción y libre competencia entre las Cámaras de Comercio
para la disminución del costo del registro mercantil el cual debe ser Nacional.
Finalmente, las cámaras de
comercio, ahora más que nunca, deberían robustecer
esfuerzos para la reactivación económica del país, disminuir de una manera
significativa la renovación del registro mercantil y todos los demás tramites,
disminuir sus gastos de funcionamiento, apoyar con sus rentabilidades a
proyectos productivos o de innovación sustentables en el tiempo, y trabajar
mancomunadamente con los Gobiernos locales para la generación de empleo, no
solo con capacitaciones, con acciones reales y tangibles, en pro del desarrollo
de nuestro país.
Por:
Juan Carlos Moreno
Cristiano
Comerciante

Comentarios
Publicar un comentario